Explicativo: Cómo el cambio climático está amplificando las enfermedades transmitidas por mosquitos | World Mosquito Program Skip to main content
A landscape in Nueva Jerusalén, Colombia
Nueva Jerusalén, Colombia

Las enfermedades transmitidas por mosquitos matan a más de un millón de personas e infectan hasta 700 millones cada año: casi una de cada diez personas. A medida que el planeta se caliente y el cambio climático alargue la temporada de mosquitos, la criatura más mortal del mundo expandirá su rango geográfico a nuevas regiones y volverá a emerger en áreas donde el número de mosquitos había disminuido por décadas.

Patrones climáticos extremos tales como sequías, olas de calor, inundaciones y precipitaciones están aumentando en severidad y regularidad a través del mundo. Todo esto genera condiciones favorables para que los mosquitos se reproduzcan y podría contribuir a la propagación de sus virus a 
latitudes y altitudes mayores

El cambio climático también aumenta el riesgo de enfermedades transmitidas por mosquitos de maneras menos obvias, dice la Dra. Katie Anders, epidemióloga y directora de evaluación de impacto en el World Mosquito Program (WMP).

“Por ejemplo, cuando los hogares almacenan agua como respuesta a la sequía, esto puede incrementar los sitios locales de reproducción de mosquitos y el riesgo de enfermedades. El cambio en el uso de la tierra puede impulsar la migración a las ciudades, incrementando la población en riesgo de brotes explosivos de dengue y otras enfermedades transmitidas por mosquitos.”

Geografías en expansión 

A World Mosquito Program staff member hangs a mosquito release container in a tree in New Caledonia
Un colaborador del World Mosquito Program cuelga de un árbol un contenedor de liberación de mosquitos en Nueva Caledonia.

Las enfermedades transmitidas por mosquitos – ya endémicas en el África Subsahariana, el Sudeste Asiático y América Latina – se están reestableciendo en poblaciones de diferentes partes del mundo. El Sistema de Alerta Temprana de Enfermedades Transmitidas por Mosquitos (Early Warning System for Mosquito Borne Diseases - EYWA) muestra una trayectoria ascendente en Europa, con los casos de malaria aumentando en un 62% y dengue, Zika y chikungunya en un 700%. Inundaciones extremas en Alemania, el año pasado solamente, mostraron un aumento del número de mosquitos de hasta diez veces las estimaciones usuales.

El sur de Australia es otro ejemplo reciente de mosquitos expandiéndose a nuevas geografías. La región está lidiando actualmente con su primer brote importante de encefalitis japonesa, una infección transmitida por mosquitos más comúnmente hallada en el sudeste asiático rural y las islas del Pacífico. Los científicos creen que el cambio climático ha creado una potencial 
“tormenta perfecta”, que permita al virus avanzar hacia el sur y establecerse en el país.

“Las temperaturas globales en aumento están causando una expansión en las áreas en donde los mosquitos prosperan. Esto pone en riesgo a más comunidades y hace que más meses al año se vuelvan favorables para la transmisión de enfermedades en lugares ya proclives a las enfermedades transmitidas por mosquitos.”
Dra. Katie Anders
Directora de Evaluación de Impacto del World Mosquito Program

Aunque hay más de 3 mil especies de mosquitos en el mundo, las enfermedades más graves tales como dengue, chikungunya, Zika y fiebre amarilla son transmitidas solo por dos: Aedes aegypti y Aedes albopictus (también conocido como mosquito tigre asiático). Se estima que el dengue, la enfermedad transmitida por mosquitos de propagación más rápida en el mundo, infecta a más de 390 millones de personas por año, con más de la mitad de la población del mundo actualmente en riesgo.

Estudios globales

A World Mosquito Program staff member with community members in Sri Lanka
Un colaborador del World Mosquito Program con miembros de la comunidad en Sri Lanka.

Equipos de investigación a través del mundo han estudiado datos sobre cómo la reducción del calentamiento global podría salvar a millones de personas de enfermedades transmitidas por mosquitos.

Un estudio reciente, conducido por la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres (LSHTM, por sus sigla en inglés), predijo que más de ocho mil millones de personas podrían estar en riesgo de malaria y dengue para 2080. La investigación encontró que los aumentos de la temperatura global podrían alargar las temporadas anuales de transmisión en más de un mes para la malaria y cuatro meses para el dengue a lo largo de los próximos 50 años. Esto está basado en proyecciones de crecimiento de la población en 4 mil 500 millones a lo largo del mismo período y un aumento de la temperatura de 3,7°C para 2100.

Un  artículo publicado en Nature Reviews informa además cómo una mayor conectividad global presenta factores de riesgo únicos para la propagación de enfermedades infecciosas, permitiendo a los patógenos (microorganismos que pueden causar enfermedades) viajar más lejos y más rápido que nunca antes.

Sin embargo, investigadores en Brasil informaron que otros factores ambientales y socioeconómicos, tales como el desarrollo habitacional y el crecimiento poblacional complican las predicciones sobre el cambio climático en futuros patrones de distribución de enfermedades. Su investigación, publicada en The Lancet Planetary Healthobservó la asociación entre patrones de precipitación y riesgo de dengue con una diferencia notable entre áreas rurales y urbanas. Los autores escribieron: “Los efectos de eventos hidrometeorológicos sobre la transmisión del dengue dependen de las condiciones sociales y ecológicas que determinan los tipos de hábitats larvales disponibles en el medioambiente, y de la provisión de agua a los hogares y las prácticas de almacenamiento".

Investigadores también han observado cómo el cambio climático ha afectado la capacidad de portación de enfermedades de los mosquitos. Un artículo de revisión en The Lancet evaluó la influencia de la temperatura y las precipitaciones, superponiéndolo con los datos de densidad de población humana para estimar el número reproductivo (R0; el número esperado de infecciones secundarias resultantes de una infección). Sus hallazgos muestran que el R0 para todas las enfermedades arbovirales (infecciones causadas por un grupo de virus propagados por artrópodos infectados tales como mosquitos y garrapatas) rastreadas ha aumentado desde 1950-54. El número de infecciones transmitidas por Aedes aegypti fue 13% más alto y las propagadas por Aedes albopictus 7%.

Soluciones efectivas y sostenibles

A World Mosquito Program staff member in Vanuatu shows a resident how to hang their mosquito box
Un miembro del personal del World Mosquito Program en Vanuatu le muestra a un residente cómo colgar su caja de mosquitos.

“Tenemos que usar todas las herramientas de la caja para combatir la creciente amenaza de las enfermedades transmitidas por mosquitos”, dice la Dra. Anders. “Esto significa gobiernos y comunidades movilizados para controlar las poblaciones de mosquitos, fortaleciendo la vigilancia de enfermedades y la respuesta a los brotes, buen manejo clínico, y elevar rápidamente la implementación de intervenciones efectivas como Wolbachia, así como nuevas vacunas contra el dengue donde estuvieran disponibles”.

La urgente necesidad de estrategias efectivas y sostenibles para controlar enfermedades transmitidas por mosquitos se refleja en el lanzamiento por la Organización Mundial de la Salud (OMS) de una Iniciativa Global Arbovirus el 31 de marzo de 2022. La iniciativa concentrará recursos en monitoreo de riesgo, prevención pandémica, preparación, detección y respuesta.

El Dr. Mike Ryan, director del Programa de Emergencias de la OMS, dijo: “Hay una necesidad urgente de reevaluar las herramientas a la mano y cómo estas pueden usarse a través de las enfermedades para asegurar una respuesta eficiente, práctica basada en evidencia, personal equipado y entrenado, y participación de las comunidades”.

Muchos de los métodos usados para combatir las enfermedades transmitidas por mosquitos – incluyendo abordajes convencionales como fumigación de insecticidas y técnicas novedosas como la liberación de machos estériles – se enfocan en la supresión de poblaciones de mosquitos, y tienen que volver a aplicarse regularmente para mantener el número de mosquitos controlado. Wolbachia, a diferencia de otras medidas, es segura para las personas, los mosquitos y el medioambiente.

Wolbachia

Aedes aegypti mosquitoes
Mosquitos Aedes aegypti

Una bacteria natural común que se encuentra en alrededor del 50% de los insectosWolbachia, es introducida en mosquitos Aedes aegypti hembra, impidiéndoles así transmitir enfermedades. Los mosquitos portadores de Wolbachia son entonces liberados en áreas donde los virus transmitidos por mosquitos son endémicos. A medida que se aparean con los mosquitos silvestres, el número de mosquitos con Wolbachia crece con el tiempo hasta que permanece elevado y ya no se necesitan más liberaciones.

Wolbachia cambia el paradigma para el control de enfermedades transmitidas por mosquitos, mediante la reducción de la capacidad de los mosquitos de transmitir enfermedades en vez de matarlos”, dice la Dra. Anders. 

“Este método autosostenible, seguro y económicamente eficiente brinda a las comunidades una resiliencia de largo plazo contra las múltiples enfermedades transmitidas por los mosquitos Aedes aegypti”.

Este método natural Wolbachia desarrollado por el World Mosquito Program (WMP) está resultando altamente efectivo en 11 países a través de tres continentes, protegiendo casi nueve millones de personas hasta ahora. En la ciudad de Yogyakarta (Indonesia), donde el WMP llevó a cabo un ensayo controlado aleatorio de 3 años en asociación con la Universidad Gadjah Mada, hubo una reducción del 77% en la incidencia del dengue y 86% de reducción de hospitalizaciones en las comunidades tratadas con Wolbachia.

Monitoreo de brotes

 

Two people examine a BG mosquito trap in Vietnam
Dos personas examinan una trampa BG para mosquitos en Vietnam

La vigilancia de enfermedades es otro aspecto importante en el combate de las enfermedades transmitidas por mosquitos. Un estudio reciente descubrió que a través del monitoreo y la identificación de puntos de concentración del dengue, los investigadores pueden ayudar a crear mapas predictivos para futuros brotes de otras enfermedades tales como zika y chikungunya. Ellos recolectaron datos de entre 2008 y 2020 de ciudades del sur de México y encontraron que había un 62% de superposición entre puntos de concentración de dengue y Zika, y 53% para casos de dengue y chikungunya.

En el Sudeste Asiático, el Sistema Satelital Modelo de Previsión del Dengue (Dengue Forecasting Model Satellite-based System: D-MOSS) junta datos satelitales con hallazgos locales de socios en el territorio acerca de casos de dengue, primariamente en Malasia, Sri Lanka y Vietnam. Esto aspira a brindar inteligencia avanzada a los funcionarios gubernamentales para el control de brotes. De manera similar, científicos de la NASA están trabajando con gobiernos locales y funcionarios de salud pública de los EEUU para ayudar a mapear las ubicaciones de mosquitos portadores de enfermedades y mantener a las comunidades seguras.

La Dra. Anders enfatiza lo importante que es entender y predecir el aumento y propagación de las enfermedades transmitidas por mosquitos, teniendo en cuenta los costos relacionados con la salud en las políticas públicas. Como tan gravemente lo expresó el Dr. Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas de los EEUU: “Cualquier virus que pueda infectar eficientemente el Aedes aegypti tiene también el potencial de acceder a miles de millones de humanos”.