Jóvenes agentes de cambio en Niterói, Brasil | World Mosquito Program Skip to main content
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Wolbito na Escola es una iniciativa de participación comunitaria en Brasil que acerca la base científica del método Wolbachia directamente a los niños en sus aulas. 

“Los estudiantes son multiplicadores de información”, dice Wesley Pimentel de Oliveira, el Soporte de Implementación Municipal de WMP Brasil, quien lidera las experiencias piloto de liberación comunitaria. “Y son agentes de cambio de conductas y rutinas en sus hogares".

Los niños de escuelas a través de Río de Janeiro y Niterói crían mosquitos portadores de Wolbachia usando los Contenedores de Liberación de Mosquitos que con más frecuencia usamos para introducir los mosquitos en el campo.

Karine Cardoso enseña a niños de 9 a 13 años en Niterói. Durante tres semanas, sus estudiantes monitorean el progreso de los huevos y luego larvas en sus cajas, añadiendo agua cuando es necesario y manteniendo un ojo en los desarrollos. Ella recuerda la excitación en la clase cuando tuvo lugar la transformación de larvas a mosquitos. “Los niños, ¡mi Dios!, tienen ojos muy observadores”, dice. “Traer esta experiencia al aula… y la diferencia de una clase no aburrida con una manera diferente de aprender. Realmente creo que ellos aprendieron. Y este experimento no fue solo un intercambio de conocimientos".

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A través del programa, los niños también aprenden cómo el Método Wolbachia es complementario con todas las otras formas de control y prevención de enfermedades transmitidas por Aedes aegypti y se convierten en promotores del método en sus barrios.

Los estudiantes de la señorita Cardoso hasta han creado un libro ilustrado documentando el experimento para conservar como una referencia en la biblioteca de la escuela.

Entre abril de 2017 y septiembre de 2019 unos tres mil maestros en Río de Janeiro y Niterói participaron en la capacitación con el objetivo de seguir alcanzando tantas escuelas y estudiantes como fuera posible.

Wesley es entusiasta sobre cómo el programa pueda seguir desarrollándose y sobre los muchos beneficios que puede traer este método de participación de las generaciones jóvenes.

“Involucrar a los niños en una actividad de salud pública – además de ser un programa de divulgación científica – hace comprender a los estudiantes que ellos pueden ser protagonistas que tienen un importante rol en el mejoramiento de las condiciones sanitarias y medioambientales de sus barrios".